August 23, 2019

Así solucionarán nuestras vidas las casas inteligentes

Gracias a los sensores inteligentes que se conectarán por todo el domicilio Estará atento cuando nosotros no tengamos un buen día y podrían organizar nuestras jornadas.

Fran se está dando una ducha. Son las 7 de la mañana y apenas ha sonado el despertador decenas de sensores en su hogar se han activado. La cafetera prepara un café con leche a la temperatura perfecta para que Fran lo pueda beber en exactamente 17 minutos. Cuando está a punto de terminar con su baño, le habla a la ducha: «Enciende el coche y llévalo a la puerta de casa». Los sensores del baño se conectan con el garaje, activan el motor del vehículo, abren la puerta y, teniendo en cuenta los 6º C de temperatura exterior, activan la calefacción en el asiento del piloto. Fran se seca, arroja con poca puntería la toalla hacia el cubo y lo vuelve a colocar dentro para, por la noche, tener su análisis dérmico en condiciones. Los datos configurarán la ducha para el día siguiente con el objetivo de balancear el ph, la humedad y la flora dérmica y capilar del joven. La ropa se desliza sola por los rieles: camisa, pantalón y americana, seleccionadas teniendo en cuenta el clima (exterior y de la oficina) y la agenda. Esto le ha permitido a Fran ahorrarse unos minutos mientras bebe el café, pero entonces recibe una alarma en el reloj. Es el coche: «Hay atasco en la carretera por un accidente. Deberías salir ahora mismo si quieres llegar a tiempo».

Colchón inteligente

Clara se da cuenta de que algo no va como siempre: la luz que entra por la cortina es más intensa de lo habitual y se sobresalta pensando que se ha quedado dormida o que un corte de luz ha modificado los horarios de los sensores de su hogar. Entonces el colchón inteligente, la segunda generación diseñada por Samsung, percibe el sobresalto y la conecta directamente con Bixby, el asistente personal: «Está todo bien, Clara. Te hemos dejado dormir diez minutos más porque las obras en la autovía han terminado y el tránsito es mucho más rápido. Te tomará solo 20 minutos llegar a la oficina. ¡Ah! Y la cita con los alemanes se ha cambiado para las 16:30 porque su vuelo llega dos horas más tarde». Clara le pregunta a Bixby si también se ha cambiado el horario de recogida del grupo de Múnich. «Sí, los recogerá Pablo, que también habla alemán».

En ese momento, por un lateral del colchón, donde Clara todavía está sentada, sale una pequeña tira de papel con datos y cifras: son las horas de sueño y las fases del mismo junto a un análisis cardiovascular, óseo y de ADN (obtenido mediante el sudor). Al final de la misma se leen las conclusiones (todo en verde, por suerte, indicativo de buena salud) y recomendaciones de alimentación (un poco más de fibra y menos proteínas animales) y de ejercicio: mantener la intensidad cardiovascular pero aumentar las pesas para compensar por la reducción de masa muscular que comienza a los 35... Y feliz cumpleaños, termina la nota. Clara hace una mueca, le da una palmada al colchón y le dice: «Mañana, lo dejamos para mañana».

Jesús y Sandra están haciendo la compra. Hoy es el cumple de su hijo (que aún está en la guardería) y aprovechan para comprar todo lo necesario para la fiesta. Solo hay un problema, con las prisas se han olvidado la lista en casa. Sandra activa su asistente de voz y se comunica con la 7ª generación de neveras con cámara interior y pantalla exterior. La primera de estas neveras la lanzó Samsung en 2019 y hoy son tan habituales como los altavoces inteligentes de aquella época. La nevera le dice a Sandra y a Jesús no solo lo que hace falta para la fiesta, sino que ambos lo ven a través de la cámara ubicada en el interior. Pero hay más. La nevera, conectada a internet, puede hacer por sí misma la compra, lo que no es sorprendente. De hecho, sugiere recetas, compra los ingredientes y hasta tiene en cuenta la lista de invitados para agasajar también a aquellos vegetarianos, veganos y a los intolerantes a los lácteos o al gluten.

Fuente: www.larazon.es